Las Unidades de Inspección en México surgieron con la promulgación de la Ley Federal de Metrología y Normalización en 1991, extendiéndose posteriormente a la Ley Federal de Sanidad Vegetal en 1994. Entre 1994 y 2000, operaron sin cumplir plenamente con procesos de acreditación debido a la falta de una entidad mexicana que los respaldara con normativas ISO. A partir de 2001, se autorizó a personas morales alineadas con procesos de acreditación y aprobación establecidos en las leyes federales. Luego, en septiembre de 2007, se emitió la primera convocatoria para la formación de Unidades de Verificación en Sanidad Vegetal, Tipo A, con el fin de evaluar la conformidad de procesos fitosanitarios según 11 normativas específicas.